La boda de Rebeca y Raúl. Ayer, hoy y siempre.

La boda de Rebeca y Raúl. Ayer, hoy y siempre.

“Todo fue tan fluido, tan espontáneo, tan natural, que a ninguno de los dos nos pareció nada raro que de pronto mi mano estuviera en su mano y que nos miráramos a los ojos como dos tontos, ella me daba la mano y eso era amor.”

– Mario Benedetti.

Y así, de la manera más natural y sincera, es como empezó todo, una amistad de la infancia que se convirtió en un amor para toda la vida. Esta es la historia de Rebeca y Raúl, los protagonistas de nuestro post de hoy.

Se conocieron cuando solo eran unos niños, pero con el paso de los años los sentimientos empezaron a surgir, y así con 15 años comenzó su aventura en el amor.

Tras 17 años de relación y un amor que no ha dejado de crecer cada día, llegó el momento en el que Raúl, de una manera muy romántica y original, le pidió seguir el resto de sus vidas juntos.

En ese momento es cuando nosotros entramos en acción, Rebeca acudió a Ernesto Terrón en busca del vestido de sus sueños, algo sencillo pero que mostrara su personalidad en uno de los días más emotivos de su vida. Por eso, cuando conoció nuestros diseños e ideas, para ella fue “amor a primera vista”.

Rebeca eligió un vestido con el que estar cómoda el día de su boda y no verse disfrazada. Después de probar y ver distintas ideas, ya estaba claro cuál era el vestido con el que nuestra preciosa novia daría el dulce y emotivo ‘Sí, quiero’.

Comenzó así en nuestro atelier el proceso de confección del vestido en nuestro crepé insignia, con un corte princesa que dibuja una silueta muy femenina. No podía faltar un precioso escote de espalda coronado con un delicado bordado nacarado. En cada prueba la emoción y la ilusión de Rebeca por verlo terminado crecía más y más, era pura felicidad.

El novio eligió un chaqué azul de Raúl Barthe. Los zapatos de Rebeca eran de Brite Shoes, pero para la celebración optó por nuestras alpargatas de novia para bailar y divertirse toda la noche. El peinado fue hecho por la peluquería Arte Urbano, y el maquillaje corrió de la mano de Elena Velasco Boutique de Belleza. Y para retratar a la perfección la felicidad este día tan especial eligieron a Pío Baruque Fotógrafos.

Y por fin llegó el día que todo estaban deseando, los nervios no les impidieron disfrutar de cada instante de su boda rodeados de su familia y amigos, rodeados de amor. La ceremonia se ofició en la iglesia de Santa María del Castillo, un impresionante y acogedor templo católico ubicado en la localidad Olmedo. Por su parte, la celebración tuvo lugar en el restaurante Pic-Nic en Pedrajas de San Esteban (Valladolid).

Un día lleno de emoción y felicidad para celebrar su nueva aventura en el amor, esta vez como marido y mujer.

¡Enhorabuena pareja!

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